De la abdicación real a la democracia real

La monarquía es el eslabón débil del régimen. El ámbito perfecto para producir cambios superficiales de corte regeneracionista con un coste político mínimo. Si durante los últimos cinco años un tullido incapaz ha estado al frente de la jefatura del Estado no ha sido más que porque las élites estaban esperando una situación en la que este relevo pudiera cumplir funciones políticas. En concreto, la de presentar a Felipe como regenerador de la democracia en un contexto de previsible turbulencia política generalizada. Desde su punto de vista, es una operación política relativamente sencilla, aunque no exenta de riesgos, como cualquier rito político de paso.

Las elecciones del pasado dia 25 han dado expresión política institucional a la crisis de régimen que se inició el 15M de 2011. Una realidad que, aunque bien palpable por abajo, para los de arriba no venía existiendo más que en forma de malestar social difuso y que se ha hecho repentinamente visible llevándose por delante a unas cuantas figuras políticas que estaban listas para que un soplo de viento las tumbára. Desde arriba se ha movido la primera ficha, la bala que se tiene en la recamara desde hace mucho tiempo, la del “cambiar para que nada cambie”. Esto quiere decir que se ha franqueado un primer umbral político, el que marca la entrada en el ámbito constituyente, pasar por aquí es necesario y es sintoma de un avance. Desde luego, los siguientes movimientos desde arriba ya no van a ser tan sencillos y si cada vez más agónicos e impotentes.

Desde este cuadro general, parece más o menos evidente que en la elección desde arriba del momento de la abdicación del campechano entra una valoración del tipo de contestación que va a generar tal medida. Hay que estar muy ciego para no ver que en una situación en la que la monarquia, en muchos casos como metonimia de todo el régimen, está discutida, un traspaso de poder que puede sellar treinta años más de monarquía va a generar agitación. Creo que desde arriba se ha tenido claro, se ha querido incluso, que esta agitación sea de corte republicano español clásico: tricolores, referencias al frentismo español, la III, etc.

Su estrategia para que está agitación no desborde su marco metónimico, y de la monarquía salte al régimen consiste en:

1) Una reorganización de frentes mediante ofensiva mediática a degüello para recuperar y cohesionar, simbólica y políticamente, lo que quede de Cultura de la Transición.

2) Un traspaso de poderes rápido que, por un lado, deje claro la falta de fisuras del poder y, por otro, de un nuevo impulso a la monarquía con la figura del rey joven y reformador que va a ser vehículo de una regeneración democrática.

Parece claro que esta maniobra tiene pocas posibilidades de ser una victoria profunda y definitiva del régimen, pero la condición para que no lo sea es que no nos acantonemos y nos quedemos encerrados en la defensa de la III República, incluso en la petición de un Referendum sobre la forma de Estado que se tenga que celebrar antes de la toma de posesión del tonto de Felipe. Porque si nos quedamos aquí, el dia 18 investirán al nuevo Rey, no habrá tercera república, y habremos perdido una batalla valiosa, sólo porque hemos aceptado los términos en que, aprovechando las inercias históricas, se nos ha planteado desde arriba.

Para que la agitación republicana de estos dias sea valiosa políticamente tiene que estar vinculada a un horizonte político mucho más amplio. Tiene que ser consciente de que la crisis de la monarquía es sólo una pieza, la más debil, de la crisis de régimen que, al ser cuestionada políticamente, debe servirnos como trampolín para llegar al escenario que nos interesa: el cambio democrático de las reglas de juego. Un escenario que, si se plantea bien estratégicamente, en términos constituyentes y democráticos, debe abrirse más tras la toma de posesión de un borbón deslegitimado y no cerrarse tras haber perdido una batalla a todo o nada.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s